Skip to content

Maldito hijo de puta

30 diciembre, 2012

Si me fuera dado creer en la magia, haría desaparecer todo lo que fue y todo lo que hizo, todo rastro de su paso por la vida, esa que él se permitió arrebatar con tanta ligereza y crueldad. Borraría su nombre de todos los lugares donde llegó a escribirse, y suprimiría su hediondo recuerdo de las mentes de todos aquellos que le conocieron o le trataron, incluso del camarero que un día le sirvió una cerveza o de quienes alguna vez se cruzaron con él casualmente por la calle. Haría todo esto, si me fuera dado creer en la magia, precisa y paradójicamente porque no creo en ella. Y sé, por tanto, que el maldito hijo de puta no surge repentinamente de las profundidades como la transformación de un licántropo, sino que siempre estuvo ahí, latiendo con más o menos visibilidad durante la mayor parte de los días de la existencia física de ese aborto de ser humano, de ese amago frustrado de persona.

Haría todo esto porque solo rectificando la historia de su paso por la Tierra se habría evitado que se imprimiera ese recuerdo hoy ya extinguido para siempre, el de los pequeños y limpios ojos cuya última visión fue la de su repugnante rostro de macarra. En cualquier caso, poco importa, porque como he dicho, no creo en la magia. Y desgraciadamente, no puedo hacer nada sino leer y escribir con esa mezcla inmiscible de rabia y perplejidad incrédula.

Haría todo esto también por otro motivo, y es que cuando se elimina el pasado de alguien no solo se suprime todo lo que fue, sino todo lo que podría llegar a ser, como decía William Munny. Y como no creo en la magia, sé que llegará a serlo, como ya lo han sido otros. Cuando despertemos de ese sueño de mágica ficción, el dinosaurio aún seguirá allí. Solo los niños gozan de la salvedad de creer en la magia sin caer en la imbecilidad. El hecho de que un sistema de leyes también crea en ella revela un fracaso de la sociedad que no puedo evitar contemplar, desde mi cueva, cada vez con un mayor nihilismo.

Hoy hay un niño menos para creer.

Descansa en paz, pequeña Miriam.

Anuncios

From → Todo

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: